DE
LA IZQUIERDA Y SUS AVATARES.
El nihilismo, es el síntoma de que a
los desheredados no les queda ningún consuelo”
Nietzsche, El nihilismo europeo, 12.
Estoy escuchando últimamente muchas críticas a la izquierda,
principalmente en el continente europeo. Cosa que me parece muy preocupante y
además teniendo en cuenta el auge de la extrema derecha en todo el mundo.
Por medio del filósofo francés Michel Onfray he aprendido un
término nuevo que él desarrolla en su nuevo libro, de la colección
“Contrahistoria de la filosofía”. En este decimosegundo tomo, titulado:” La
resistencia al nihilismo”, Onfray, saca mucho a relucir lo que él llama “El
izquierdismo cultural”. Aunque es más cierto que lo que hace es desarrollarlo a
partir del análisis del historiador, también francés, Jean Pierre Le Goff,
titulado: “Del izquierdismo cultural y sus avatares”, escrito en 2013.
Tanto el libro como el análisis, de momento, solo están en
francés. Conforme voy avanzando en la lectura de ambas cosas mi preocupación
aumenta.
Jean Pierre Le Goff define el izquierdismo cultural de esta
manera:
“La noción de izquierdismo cultural no designa a un movimiento
organizado o una corriente bien estructurada, sino más bien un conjunto de
ideas, representaciones, de valores más o menos conscientes determinando un
tipo de comportamiento y postura en la vida pública, la política y en los
medios. Esto se ha confirmado a través de cinco temas principales,
particularmente reveladores del desplazamiento de la cuestión social hacia
otras preocupaciones: el cuerpo y la sexualidad; la naturaleza y el medio
ambiente; la educación de los niños, la cultura y la historia.”
Michel Onfray va hasta afirmar que “el movimiento LGTBI es ahora
el monitor de la historia, sucediendo así a clase obrera. Las bodas
homosexuales remplazan a la revolución. Lo que hace que la izquierda desplace
las cuestiones de las desigualdades. Antaño, eran sociales, económicas,
culturales, políticas y se podía remediar por un cambio de sociedad que propone
reducirlas (socialdemocracia) o abolirlas (comunismo). Hoy la desigualdad ya no
es cultural, sino natural. Los homosexuales que no pueden tener hijos sin la
ayuda de una persona del sexo opuesto viven esta situación como una desigualdad
que debe abolirse. Lo que hace que la izquierda abandonó su programa inicial:
antes quería cambiar la historia con el proletariado, hoy, quiere cambiar la
naturaleza con los LGTBI”.
(…) La izquierda va muriendo poco a poco, se rompe, a medida que
las antiguas doctrinas como el socialismo y el comunismo se descomponen y dejan
a los electores, los simpatizantes, los militantes a la expectativa.
(…) La izquierda renunció al socialismo en materia de economía en
1983, después de su adhesión sin concesiones a la Europa liberal.
(…) El antirracismo se convierte en la ideología de sustitución
del mesianismo revolucionario descompuesto. Los obreros ya no son los actores
del progreso social, la clase obrera deja su sitio a los inmigrantes que
constituyen el nuevo motor de la historia. La utopía comunista pasó a mejor
vida; reemplazada por la utopía comunitarista”
(…) De la misma manera que los ecologistas, el izquierdismo
cultural ha renunciado a la revolución clásica por una revolución por la
educación, los medios y la ley. Ya no quieren cambiar la sociedad sino las
mentalidades.
(…) Ya no existe ningún debate.
(…) El izquierdismo cultural cesa de abordar la razón y juega con
el sentimiento.
(…) “el izquierdismo cultural se arrogó el magisterio de la moral
y con eso le basta” (Le Goff) Poco le importa de reflexionar a lo que produce
el racismo, la xenofobia, el auge de la extrema derecha en las personas más
desfavorecidas.
El análisis de Le Goff y el libro de Onfray son un buen punto de
partida para el debate sobre la sociedad que pretendemos en este siglo XXI.
Toda esta reflexión me viene porque personas como fueron los luchadores contra
el fascismo, como es el caso del cantautor Luis Pastor pone en duda el
progresismo de nuestro gobierno.
Creo que tenemos un problema de identidad enorme sobre saber qué
sociedad desean realmente los habitantes de este mundo. Unos habitantes cada
vez más analfabetos sociopoliticamanente.
Mis preguntas, para el debate, serian:
¿Ha dejado la izquierda de ver la realidad social en el mundo?
¿Por qué no conecta la nueva izquierda con el pueblo?
¿Por qué no hay un debate real del porque estamos entrando,
peligrosamente, en un mundo manejado por los populismos, más extremos? Y ¿Qué
medidas tomar para frenarlo?
Los últimos versos que escribí de un “poema” titulado “Olores” una
metáfora sobre el mundo actual dicen:
Todo, insisto
hasta que no lo cambiemos
y tiene que ser pronto
huele a perro muerto
en esta época de la mentira
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